En Tarraco Ferro sabemos que una estructura metálica bien ejecutada es una inversión duradera, resistente y versátil. Pero, como ocurre con cualquier otro sistema constructivo, requiere ciertos cuidados para garantizar su rendimiento con el paso del tiempo. Ya sea en entornos industriales, residenciales o agrícolas, mantener en buen estado una estructura metálica es clave para evitar problemas de seguridad, corrosión o deformaciones.
Hoy queremos compartir contigo una guía práctica con los cuidados básicos que recomendamos aplicar para prolongar la vida útil de cualquier tipo de estructura metálica.
1. Revisión periódica visual
El primer paso para un buen mantenimiento es observar. Realizar inspecciones visuales periódicas te permitirá detectar signos tempranos de desgaste o daño antes de que se conviertan en un problema mayor.
Durante estas revisiones te aconsejo fijarte en:
- Presencia de óxido o corrosión en zonas expuestas a la intemperie.
- Fisuras o deformaciones en vigas, soportes o uniones.
- Estado de las soldaduras, buscando grietas, poros o puntos debilitados.
- Acumulación de suciedad, hojas o humedad en puntos estructurales críticos.
Revisar no requiere herramientas sofisticadas, solo atención al detalle. Si ves algo fuera de lo normal, es momento de actuar.
2. Limpieza regular de superficies
Una limpieza adecuada no solo mejora la apariencia de la estructura metálica, sino que también evita la acumulación de elementos que aceleran la oxidación. En Tarraco Ferro recomendamos hacerlo como mínimo una vez al año, o cada seis meses si la estructura está en un entorno húmedo, costero o con alta contaminación.
Pasos básicos:
- Usa agua templada y jabón neutro para no dañar los acabados.
- Emplea cepillos de cerdas suaves o esponjas no abrasivas.
- Enjuaga con abundante agua limpia.
- Seca bien la superficie para evitar que la humedad se mantenga en rincones.
Consejo extra: evita productos químicos agresivos o disolventes, ya que pueden atacar el recubrimiento protector de la estructura.
¿No tienes claro cómo realizar esta limpieza de forma segura y efectiva? Consulta nuestros servicios de mantenimiento metálico y te asesoramos sin compromiso.
3. Protección contra la corrosión
El mayor enemigo de las estructuras metálicas es la corrosión. Por eso, en Tarraco Ferro utilizamos materiales tratados y galvanizados que ofrecen alta resistencia a la oxidación. Aun así, en zonas con exposición prolongada a la humedad o ambientes salinos, es fundamental reforzar esta protección con tratamientos preventivos.
Puedes aplicar:
- Pintura antioxidante o esmaltes metálicos de exterior.
- Recubrimientos epóxicos en estructuras industriales o expuestas a productos químicos.
- Zincado en frío para retocar zonas puntuales dañadas.
Solicita una revisión profesional si tu estructura metálica presenta signos de óxido. Podemos ayudarte a restaurarla sin tener que reemplazarla por completo.
4. Mantenimiento de uniones y soldaduras
Las uniones —ya sean soldadas, atornilladas o remachadas— son puntos clave en cualquier estructura metálica. Mantenerlas en buen estado garantiza que la carga estructural se distribuya correctamente y evita desplazamientos o roturas.
Desde Tarraco Ferro te recomendamos:
- Comprobar que no haya aflojamiento en los anclajes o tornillos.
- Verificar que las soldaduras no presenten grietas o fisuras.
- Aplicar lubricantes industriales en sistemas móviles si los hay (puertas metálicas, estructuras móviles, etc).
No subestimes estos detalles, ya que pequeñas fisuras pueden derivar en problemas estructurales graves si no se corrigen a tiempo.
5. Evita acumulación de peso innecesario
Aunque las estructuras metálicas están diseñadas para resistir grandes cargas, no conviene sobrecargarlas más allá de su capacidad original. Muchas veces, se acumulan materiales, mobiliario o maquinaria sobre cubiertas o entreplantas que no estaban previstas en el cálculo inicial.
Recomendaciones:
- Respeta los límites de carga estructural establecidos en el proyecto original.
- Distribuye el peso de forma equilibrada.
- Retira acumulaciones de nieve, escombros u objetos pesados si no forman parte del uso habitual.
¿Tienes dudas sobre la capacidad de carga de tu estructura metálica? Consúltanos y revisamos la documentación técnica juntos.
6. Cuidar hoy para evitar problemas mañana
Una estructura metálica bien cuidada puede superar con creces los 30 o 40 años de vida útil, siempre que se realice un mantenimiento preventivo básico y periódico. En Tarraco Ferro no solo fabricamos soluciones resistentes y a medida, sino que también ofrecemos orientación sobre cómo mantenerlas en óptimas condiciones a lo largo del tiempo.
Si necesitas asesoramiento, una revisión técnica o deseas renovar la protección de tu estructura metálica actual, estamos aquí para ayudarte.
Consulta nuestra web y descubre todo lo que podemos hacer por tu estructura metálica.